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Mostrando las entradas etiquetadas como conciencia

International Love (Parte V)

Esta es una historia que no puede ser llamada una historia de amor, pero que aparentemente parece serlo. Haberlo conocido me hace cuestionarme cada día sobre cosas como el destino, porque por más que busco no encuentro una posible razón, motivo o uso al haberlo conocido, fue más bien como haber caído en una trampa de conejo, yo soy aquel conejo que decidió acercarse a la trampa aun sabiendo que podía ser peligroso. No, quizás este conejo realmente no sabía que era una trampa y sólo se dejó llevar por el señuelo. Esta no es una historia de odio, pero tampoco es una historia de amor, el conejo aún sigue en la trampa y no sabe realmente si debe escapar o seguir ahí, si esto fue el destino, pues ya no creo que “el destino” sea una fuerza justa, luego de querer guiar al conejo a la trampa y dejarlo sin salida. Hasta hoy el conejo ha sido atrapado por más de un año en lo que ha sido un confuso romance trágico que no tiene explicación ni razón de ser, y aun así, por qué lo sostengo...

Sobre romances, reencuentros del pasado y las dudas (parte II)

Es posible que no sea bueno remover el pasado, ya saben la gente que vive del pasado nunca es capaz de seguir adelante, hacia el futuro. Como habia contado en la (parte I), intenté retomar un romance que para mí había quedado pendiente en el pasado, estuve como una leona, esperando entre las plantas a que mi presa estuviese desprevenida (o más bien soltero) para saltar a la acción. Buena idea... mala idea?, bueno creo que es fácil adivinar la respuesta. Creo que ahora puedo decir que cuando intentas volver a una historia del pasado que por, razones obvias, no funcionó, no es posible creer que traerla al futuro la hará resurgir como el fénix. Algo así como los muertos, que si los traes a la vida se convierte en zombies. La conclusión creo que es sencilla, la historia se repite.... es exactamente como leerse el libro dos veces, esperando que algo nuevo aparezca pero no, el final es el mismo... increible!. Recuerdo que esto terminó, una noche corriendo a los brazos de mi mejor amig...

Mansión de animales...

Desde mi infancia más lejana -y no tan lejana, tampoco soy una tata- me he llevado mejor con los animales que con cualquier intento de ser humano que he conocido. En efecto aquellos seres bípedos con los que me he llevado bien generalmente son aquellos que tienen una percepción muy parecida a la mía. Recuerdo no tener más de 5 años y decirle a mis padres que odiaba a los seres humanos, que ser cualquier animal no bípedo -si chiquillos, los seres humanos son también animales pa'l que no sepa-, hubiese sido mejor, ellos me miraban extrañados y pseudo orgullosos -opinan muy parecido a mi-, y yo continuaba, de que de mayor sería millonaria -cosa que sigo manteniendo-, algo difícil estudiando lo que estudio, pero decía que compraría una casa en la costa, otra en el cerro y otra en el campo, y otra para mi -todas las anteriores para mi familia y padres, teniendo en cuenta en ese entonces que probablemente ellos se separarían a pesar de lo bien que se llevan. Y sí, hasta hoy mantengo es...